AllaNad

Preparando el camino.

EXPANDE TU VISIÓN.

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”. Isaías 43:19

Cierto día, un hombre tomó vacaciones con su esposa. Era una persona buena, que había logrado algo de éxito, pero ya no se sentía motivado a esforzarse, ya que pensaba que había llegado hasta sus límites. Un día, un amigo paseaba a la pareja a lo largo de la isla, mostrándoles los puntos de interés. Se detuvieron frente a una hermosa casa construida en la cima de una colina, y la veían con admiración. La propiedad estaba repleta de frondosas palmeras, y preciosos jardines colocados en un local pintoresco y pacífico, con una vista panorámica del océano.
Al contemplar esta magnífica casa, el hombre les comentó a su esposa y a su amigo: “No me puedo imaginar lo que sería vivir en un lugar así”.
En ese instante, escuchó una voz en su interior que decía: Nunca lo lograrás. Nunca vivirás en un lugar como aquél.
Sorprendido por sus propios pensamientos, se preguntó: ¿Qué quiere decir eso?......
Mientras no te lo puedas imaginar, mientras no lo puedas visualizar, no te sucederá a ti. El hombre reconoció, que sus propios pensamientos y actitudes lo estaban condenando a la mediocridad. Determinó en su corazón en ese mismo momento creerle más a Dios.
Es igual para nosotros. Si pensamos recibir algo en el exterior, tenemos que concebirlo antes en nuestro interior. Si no piensas que puedes poseer algo bueno, entonces nunca lo harás. El obstáculo está en tu mente. A Dios no le faltan recursos, ni a ti te faltan los talentos para lograr que prosperes. Tu manera errónea de pensar, es lo que puede detenerte de recibir lo mejor de Dios.
Quizá también estés asumiendo que ya has llegado a la cima, que has llegado a los límites de tu vida, que nunca tendrás más éxito. Nunca lograré ser importante, ni haré algo significativo, o disfrutaré las cosas buenas de la vida como he visto que otras personas las disfrutan.
Tristemente tienes toda la razón… a menos que estés dispuesto a cambiar tu forma de pensar. Por eso, el primer paso para vivir a tu máximo potencial es expandiendo tu visión. Para vivir una vida mejor, tienes que ver la vida a través de los ojos de la fe, verte siendo elevado a niveles más altos. Visualizar que tu negocio crece, que tu matrimonio es restaurado, que tus hijos tendrán pasión por alcanzar más de Dios, que tu familia es prosperada, que tus sueños se cumplen. Para experimentar algo en el futuro, primero tienes que concebirlo, y después creer que es posible.
Para concebirlo, es necesario que tengas una idea bien clara en tu interior de la clase de vida que deseas gozar en el exterior. Esta imagen debe llegar a ser parte de ti, parte integral de tus pensamientos, de tu conversación, y de tus acciones.

Visualiza tu éxito
Lo que mantienes ante tus ojos te afectará. Producirás lo que visualizas en tu mente. Si fomentas una imagen de derrota y fracaso, entonces vivirás esa clase de vida. En cambio, si tú desarrollas una imagen de victoria, éxito, salud, abundancia, gozo, paz y alegría, entonces podrás experimentar lo mismo.
Muchas veces nos encontramos en una rutina, pensando que hemos alcanzado todo lo posible. En realidad no extendemos nuestra fe; no creemos por algo más grande.
Sin embargo, Dios desea que, constantemente estemos creciendo, alcanzando cosas más altas. Dios desea aumentar en ti sabiduría, y ayudarte a tomar mejores decisiones. Dios desea bendecirte con nuevas ideas y creatividad.
Dios quiere derramar su favor y bondad sobre cada uno de nosotros, pero para recibir este favor debes expandir tu visión. No puedes vivir siempre con pensamientos negativos, derrotados, limitados. Bueno, ya llegué hasta donde me permite mi educación. Quizá es lo único que puedo hacer en la vida. Rompe con esos pensamientos, y empieza a experimentar el favor sin medida de Dios, tienes que dejar atrás esa manera de pensar, y debes comenzar a esperar las bendiciones de Dios. Tienes que concebir en tu corazón y en tu mente antes de poder recibirlo. Dios no impartirá ideas frescas y bendiciones en actitudes viejas.

Deshazte de los odres viejos
Siglos atrás, el vino se guardaba en odres, en lugar de botellas. Los cueros de animales se secaban y curaban o curtían, para lograr formar de ellos recipientes que recibían el vino. Cuando eran nuevos, eran suaves y flexibles, pero conforme pasaba el tiempo, comúnmente perdían elasticidad; ya no podían estirarse. Se hacían duros e inflexibles, y no podían expandirse más. Si llegaran a vaciar vino nuevo en un odre viejo, el recipiente se reventaría y el vino se perdería.
Es interesante que cuando Jesús quiso animar a sus seguidores a expandir su visión, les recordó que no “se echa vino nuevo en odres viejos”.

“…Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente”. Mateo 9:17

Jesús nos dice que no podemos tener una vida abundante con actitudes restringidas. Tenemos ciertas maneras de hacer las cosas, nuestras perspectivas nos atan y estamos atascados en nuestra manera de pensar. Dios quiere hacer algo nuevo, pero a menos que estemos dispuestos a expandir y acrecentar nuestra visión, nos perderemos de las oportunidades que Él tiene para nosotros.
Para no detener lo que Dios nos quiere dar, tenemos que quitar las malas actitudes y maneras negativas de pensar, comienza a preparar tu pensamiento para recibirlo. Concíbelo en tu interior. Comienza a verte alcanzando un nuevo nivel, haciendo algo significativo, viviendo para alcanzar lo que Dios tiene para ti. Si deseas ver el favor incomparable de Dios, entonces tienes que reemplazar los odres viejos.
Necesitas entender que Dios constantemente está intentando sembrar nuevas semillas en tu corazón. Constantemente quiere que concibas, que dejes las ideas viejas y que nuevos impulsos de creatividad sean engendrados en tu interior. La clave es creer, permitir que la semilla se arraigue para que pueda crecer.
Quizá tienes tiempo enfermo, pero este es el tiempo para recibir sanidad. Puede ser que estés atado por toda clase de adicciones, toda clase de hábitos, pero este es el tiempo para ser liberado. Puede ser que estés batallando en tus finanzas, con toda clase de deudas, pero este es el tiempo de incrementos en tus finanzas. Si le crees a Dios, ésta será la mejor época de tu vida. Éste podría ser el tiempo cuando Dios derrame de su favor de manera abundante, y hará más de lo que puedas imaginar.
Los Reyes tienden a pensar diferente a como pensamos tu y yo. Y nosotros servimos al Rey de reyes. Servimos al Dios Todopoderoso, y su sueño para tu vida es mucho más grande y mejor de lo que tú te puedas imaginar. ¡Es tiempo de expandir tu visión!

“… pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta…”. Filipenses 3:13-14

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