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Preparando el camino.

LA OBRA PERSONAL.

Solo unos pocos son llamados a ser predicadores, pero todo cristiano nacido de nuevo, ha sido llamado a ser un obrero personal, uno que trata individual y personalmente con las almas.
Andrés trajo a Pedro a Cristo. Juan 1:40-42

“Si fuera absolutamente egoísta y no me importara otra cosa que mi propia felicidad, escogería, si pudiera hacerlo, con consentimiento de Dios, ser un obrero personal; porque nunca conocí felicidad perfecta, rebosante, inefable, del orden más puro y ennoblecedor, hasta que supe de uno que había buscado y hallado al Salvador gracias a mi diligencia”. Charles Haddon Spurgeon.

1. Razones para ser un obrero personal.

A. El valor de un alma. Podríamos ser la única persona capaz de hacer una impresión en esa
alma en particular, y su alma vale más que todo el mundo. (Marcos 8:35-38).
B. La realidad del infierno. Si creyéramos verdaderamente que las almas se dirigen hacia una eternidad perdida, de fuego infernal, azufre, tortura, obscuridad, angustia y dolor eternos; seguramente haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance por persuadir a los hombres a volverse del pecado a Jesucristo.
C. Los sufrimientos de Cristo en la cruz por cada pecador. ¿Sufrió Jesús en vano?
D. Lo vacío, la necedad y la vanidad de este mundo. En Cristo hemos hallado algo.
E. El deseo de tener todo el círculo familiar en el cielo. ¿No sería triste saber que falta uno de la familia porque fuimos perezosos o descuidados?
F. Las glorias del cielo incitan al obrero personal a buscar a otros con quienes compartirlas.

2. Las necesidades de un obrero personal

A. Él mismo debe ser salvo y estar seguro de su propia salvación.
B. Debe vivir una vida pura, en lo interior y en lo exterior, una vida rendida a Jesucristo.
C. Debe tener un buen conocimiento de la Biblia y saber utilizarla. Muchos no hacen obra
personal, porque dicen no conocer la Biblia. En realidad, la ignorancia no es excusa.
Estudie la Biblia diligentemente. En Santiago 1:5 Dios dice: “Y si alguno de vosotros tiene
falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le
será dada”.
D. Debe ser una persona de oración, depender del Señor para que convierta al pecador.
E. Su vida debe ser poderosa por estar lleno del Espíritu Santo. Efesios 5:18 dice: “No os
embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu”.
F. Debe tener compasión por las almas perdidas, pasión por los perdidos.
De no ser así, trabajará con un interés muerto, mecánico, y desapasionado, y el
individuo responderá de la misma manera.




3. El método de Dios para la obra personal. Salmos 126:5-6

A. El (id) en la obra personal: “Irá andando...”
No esperes que el pecador te hable o que inicie la conversación. La orden de Dios es que
vayamos al pecador y que dirijamos la conversación hacia la salvación.
B. El corazón quebrantado en la obra personal: “...llorando...” Jesús lloró sobre Jerusalén. Su
corazón estaba lleno de compasión por los perdidos.
Hechos 20:31 “...de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno”.
C. La Palabra de Dios. “...lleva la preciosa semilla”.
No espere que la gente se convierta por su retórica, lógica o argumentos.
Pedro nos dice que los hombres nacen de nuevo por la Palabra de Dios 1ª. de Pedro 1:23
Jesús nos exhorta en la parábola del sembrador y la semilla, a usar buena semilla.
Un versículo puede ser suficiente, y generalmente un montón de versículos lo que hace es
confundir.
Dependa de la Palabra de Dios para la convicción de pecado y la renovación de la fe.
D. La certeza de los resultados. “...volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”.
Uno no ganará a todos los que le escuchen, pero ciertamente ganará a algunos.
¿No sería maravilloso si ganáramos tan sólo dos por ciento de ellos para el Señor?
También podríamos hablarle a la misma persona diez veces y no ganarlos hasta la onceava
ocasión.
Cada conversación es quizá un eslabón en la cadena que trae a otros a Cristo.
E. El gozo del evangelista, “...volverá a venir con regocijo...” Cosecha de gozo.
La Biblia habla de gozo en el cielo por pecadores que se arrepienten (Lucas 15:7-10).
El gozo de la salvación personal es a menudo sobrepasado por el gozo de ganar almas.

4. Procedimiento y reglas generales.

A. Busque oportunidades y ore por ellas, y entonces aprovéchelas.
No espere a que se presente una ocasión más adecuada.
B. Guíe directamente a una definida aceptación de Cristo. Es posible hablar de
Cristo, de la Biblia y de temas relacionados sin llegar al asunto principal.
C. Sea cortés. No sea autoritario ni muy locuaz. Deje que ellos también hablen. No discuta.
D. Evite usar la familiaridad. Algunos lo apreciarán, pero a la mayoría le disgustará.
E. Siempre guarde los secretos. Si le confiesan pecados, etcétera, recuerde lo que la Biblia
dice en Santiago 5:20.
F. No entre en discusión. El diablo usa esto como un desvío del camino de la conversión.
G. No dependa de su propia habilidad o experiencia. Manténgase orando en silencio por la
dirección divina.
H. No sea impaciente. Esta es una decisión tremenda, la mayor decisión en la vida y es muy
normal que la gente lo piense bien antes de dar el paso.
I. Trate a los pecadores como a un semejante, no se considere un ser superior.

Cuando la persona esté lista para hacer la decisión, haga que se arrodille, si es posible.
* Ore con ella y por ella, pero también haga que ore audiblemente, si es posible.
Después de la oración muéstrele un pasaje bíblico para darle seguridad de la salvación.
* Si es posible, manténgase en contacto con el convertido y continúe instruyéndole.
* Guíele a que testifique y a que trabaje por Cristo de inmediato.
* Si usted falla en sus intentos, siga orando, siga intentando, y Dios dará gracia y fruto.

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